Desde 1966 respondo cuando me llaman Fabio Novembre. Desde 1992 también la respuesta cuando se me llama arquitecto. Corté los espacios en el vacío, que sopla las bolas de aire y doy pines como un presente para no darme aires. Mis pulmones están llenos de perfume de los lugares que he olido, y cuando estoy sin aliento Me gusta este momento de la apnea. Como el polen me llevó por el viento, seguro de que puede seducir a todo lo que me rodea. Quiero respirar a ahogarse. Quiero amar a morir.

FABIO NOVEMBRE

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